«Cuando empecé a levantarme 3 o 4 veces por la noche y sentí que mi cuerpo ya no me respondía como antes, supe que algo tenía que cambiar. Pero no quería medicamentos con efectos secundarios.»
«Siempre fui activo — obra, futbol los domingos, pesca en la presa. Pero después de los 50 todo cambió. Las noches se volvieron un martirio: iba al baño sin parar. De día estaba agotado, irritable. Mi esposa notó que algo no estaba bien. Busqué en internet y me encontraba con puros remedios caros o cosas que no me convencían.»
«Un compañero de trabajo me habló de PROSTAVIX. Soy de los que no creen fácil, pero llamé a la consulta gratuita y el especialista me explicó bien el tema: las semillas de calabaza, la berberina, el zinc. Decidí intentarlo por 3 meses. Al mes ya notaba que me levantaba menos de noche. A los dos meses, casi nada. Hoy duermo de corrido, tengo energía para el trabajo y los fines de semana con mi familia. Mi esposa dice que volví a ser yo.»